viernes, 20 de enero de 2017
A prueba de balas
y un alma a prueba de balas cuando mis ojos los cubren tus manos.
Una canción que nunca empecé,
un poema que no sé por dónde coger
y una voz en repeat que no se cansa de preguntarme por qué sigo aquí.
Pido revolución como quien pide un baile,
te ofrezco mi mano aún sabiendo que es en balde.
Me sobran cuadernos que sólo son borrones,
y he encontrado rastros del demonio
donde tiempo atrás invocaba mil perdones.
Me propongo
escuchar todas las palabras que son costra en tus nudillos,
dejar de dar mala suerte a los gatos negros que me cruzo,
reír como si no hubiese muros.
Pero esta noche la luna no ha salido,
y me toca pasarla sola,
perdona,
quiero decir conmigo.
martes, 20 de diciembre de 2016
NO VAMOS A CALLARNOS
martes, 15 de noviembre de 2016
Ele
jueves, 3 de noviembre de 2016
ía
reservar el vuelo
para después perder el avión.
Podríamos hacer títeres con mis miedos
y jugar cada noche con ellos.
Quizá sea estúpido,
pero deberíamos reírnos desnudos.
Necesitarás una musa
y yo tengo tiempo
y un cuerpo que te servirá como lienzo;
de rescate nunca pido más que versos.
Acabarías haciéndome escribir.
Opto por experimentar,
por apostar sabiendo que no voy a ganar.
Porque entiendas que no necesito explicar quién eres a mis amigas,
porque te guste que abrace con fuerza a mis amigos.
Vamos a excomulgar nuestros pecados,
a casarnos con la libertad,
me da igual que seamos juzgados.
No me plantearía callarte,
asumirías que no puedo silenciarme.
Tocaría nuestra historia sin necesidad de instrumentos,
me inventaría otros cuentos,
acabaría hablando de ti en sueños.
Acabaría
con
todo
esto.
martes, 25 de octubre de 2016
P
domingo, 9 de octubre de 2016
Una y otra vez
domingo, 11 de septiembre de 2016
VI movimiento
Me mirabas atentamente, paseabas por mi piel sin tocarme, te preguntabas dónde estaba teniéndome delante. Me preguntaba por qué me buscabas sin mover los labios.
El primer movimiento se quedó en intento. Te avisé de que si querías desnudarme no empezases por quitarme la ropa. Tal como vinimos al mundo nos dimos cuenta de que no pertenecíamos al mismo. Y construimos un muro.
El segundo movimiento fue de tus labios y sólo fueron capaz de asesinarnos. Exigías conocer mi paradero, y yo te dibujaba una X en otras sábanas. "Por mucho que abras mis candados no sabrás encontrar el tesoro" susurré. Buscabas oro en el fondo del mar y se te estaba acabando el aire.
El tercer movimiento provocó el reflejo del cuarto, traté de acariciarte y te apartaste. Éramos la broma más triste del universo. Un cuadro sin acabar. Una canción que nadie iba a bailar. Tú y yo volviendo a poner los pies en el suelo.
Fui la protagonista del quinto movimiento, cuando interrogada por tus manos mi única certeza era la salida que iba a tomar. Me puse el vestido que hacía tan sólo unos minutos me sobraba y ahora me parecía poco cobijo.
Mis movimientos se acabaron cuando te diste cuenta que esto no era un juego, y al girarte pusiste fin a tu partida.
Guardé un beso entre tu pelo para que siempre pudieses encontrarme, y desaparecí.
El portazo fue serpiente, que mordiéndome susurró que era yo el veneno.
domingo, 21 de agosto de 2016
21V
sino porque apareció la idea
contigo
de un plural que no supimos conjugar,
con mi singular manía de desordenarlo
sábado, 6 de agosto de 2016
La flor que siempre quise en mi jardín
Sé que ella era la flor que Antonio Flores siempre quiso en su jardín. La chica de ayer que Antonio Vega, y cualquiera, hubiese rezado porque volviese cada día. Que era el propio mundo el que se preguntaba que hacía una chica como ella en un sitio como este, y ni Burning supo responderse. La mujer por la que Neruda me hubiese cedido los versos más tristes aquella noche. Ella es la X que marca el tesoro en cada mapa, que el grito de Munch no es más que el reflejo del corazón de todos los que la vieron marchar y fueron presas del pánico. La luz que guía cuando entristecen las estrellas. La duda en cada pétalo y la certeza en cada flor. Es ELLA, y me da igual si no hay un "Él", que será la única razón en mis plegarias. Sería musa de poetas, y dejaría en ridículo a cualquier Venus si sonriera.
Que mi corazón desde entonces es la Acrópolis de Atenas, que sigo en ruinas; pero sigo por ti. Y sé que no es nada, pero eres el motivo por el cual elegí como forma de morir escribir.